5.20.2006

...la Mujer Maravilla también tenía útero!!!!


Si no son las hormonas, son los recuerdos.

La inestabilidad condena al gremio, pero es parte de nuestra naturaleza.... nos idolatran por el mismo motivo: el ser capaces de llegar a la bipolaridad sin tener ningún rollo neuronal establecido. Y cómo no, las quejas están a la orden del día: Por qué yo, ah? Qué culpa tengo? Por qué las cosas no me resultan como las programé? y por último el grito desesperado... ¡Que alguien me apapache!
Tooodo es complejo, toooodo implica cuestionamientos. Claro, aparecen los recuerdos... sobre todo de los que no están, y a la vez, un par de puteadas a la vida misma por ser un tagadá incontrolable.

Irritable. No hay peor nominación, más aún cuando el pariente que se cree humorista te pregunta: "¿Está molesta?... Anda en sus días mhija?"... Lo único que se te viene a la mente y a tu tobillo izquierdo es pegarle una honorable patada en sus gónadas. Pero la verbalización te abstiene y le respondes con perspicacia: "No tío, y Ud. que está tan contento... Acaso le funcionó por fin el aparato?!" Risas en la mesa, y una mirada de indiferencia te hace reconocer que lo que has dicho es la pura verdad.
Condenada visión machista, acaso tenemos que regirnos también por el calendario para tomar el rol de lloronas? No! rotundamente no. Que diablos, si lo que importa es la actitud, el estrés, el tiempo, qué sé yo; pero no si estás con dolor de ovarios!
...
Calma, a respirar profundo y encerrarte un par de horas para reflexionar de que nada es tan negro como parece. Momentos, nada más que eso. Matices, nada es tan parejo, y lo que sea así por favor aléjenlo, que no lo quiero vivir.
Uys... un verso sin mayor esfuerzo...


Oh rosa cromática, ven a mí!... Quiero ser la súper woman del siglo XXI.!!!

Fuente para la aseveración: Capítulo donde la mujer maravilla despacha a los súper amigos a la cresta de Plutón. Ni el hombre murciélago la entendió!!!

5.14.2006

...desencanto de la retórica

Convencer... mediante el uso de la razón.
Persuadir... apelar a las emociones.

Definitivamente la segunda tiene una connotación maquiavélica. Hasta qué punto somos capaces de mantenernos firmes. Desgraciadamente la retórica de algunos es increíblemente poderosa.
Por lo general son los francos los que se convierten en víctimas de la manipulación. Cada vez me caen peor los que se quitan el traje de victimarios y se lo adjudican a otros. Con qué derecho se creen capaces de invertir la culpa del lado que les conviene. Supongo que la mayoría de los casos se justifica por el egoísmo y la falta de honestidad de no hacerse responsables de su actuar. Sin embargo la injusta actitud de subestimar al otro es la que más me irrita. Ciegan a su presa haciéndola dudar de sus convicciones, de sus principios, de su verdad. Exigen lo que no son capaces de entregar, y tildan a eso de amistad. No sé si podría decir que su estrategia es equívoca, pero sí afirmar que por lo poco... es una bajeza.

Cómo hacerlos caer? Creo que la indiferencia, mmmm... no les hace ni cosquillas. Por otro lado, la oposición sería desgastadora ya que su concepción de rectitud está lejos de la que concebimos. Por lo tanto, no queda más que escuchar, pero con los oídos bien cerrados. No alejarse, quedarse ahí hasta agotarlos, convenciéndolos con actos, no con palabras; acto en el que debe primar la fortaleza...

A volverse indestructible y a desencajar la vulnerabilidad.

5.11.2006

...juguemos?

¿Quién no goza de un buen juego?

El juego está, a diario... lo costoso es el diseñar: qué jugaremos, cuáles son las reglas... con quién será. Está claro que el lugar es este, el ensueño mismo de lo mundano. Ja!
Creo que mi mayor complejo es el miedo. Miedo a decidirme tomar la pelota, miedo a pensar que el otro no ponga en duda las reglas, miedo a la responsabilidad de ser defensa, delantera y árbitro a la vez, miedo a que el juego se escape de las manos; pero el mayor, es el que me lleva a perder por bocober. Qué humillación. Espantarse con el partido del cual uno mismo es el creador. Indecencia? Sí. Correr porque puedes llegar a perder...
Sin embargo, una vez tocado el silbato ya no hay más remedio que moverse.
Mi juego? Dos jugadores, una pelota, espacio profundamente abierto, libertad de movimientos. Tiempo... el que sea necesario. Fin: mantener el empate. Estrategia admisible: vendar los ojos del otro!
No hay nada mejor que mantener en silencio tus jugadas, pero ahí está el coqueteo, "sé que crees que sabes aquello que no soy".
Bueno... quién no se ha lucido gozoso de suponerse campeón cuando en verdad el punto que has realizado es sólo ficción... date cuenta: no estás en el mismo Ludo que el otro... Pf. pérdida de tiempo? No, sólo mantente alerta para no ser cegado otra vez.
...No hay nada mejor que la zambullida. El sumergirse. Más aún cuando lo haces en el líquido pensamiento del otro. Sentir que ahí no hay cabida para tu oxígeno, que el tiempo es breve, que el silencio no será interrumpido. Gustoso sueño en el que me has metido. Mas, ten presente que el respiro previo fue profundo... Mi juego... ahora es nadar... ya salté. Prometo mantenerme a flote, pero no permitas que las olas me nublen la brazada.
Vals en el azul grisáceo.
Mi Ventaja: buceo con tubo, queridísimo Piantao!!

5.08.2006

...viernes

Antiguo comentario. Para partir, espero por lo menos, entusiasmar.
La idea del blog... bue, con el tiempo me voy a dar cuenta del porqué... por ahora, simplemente, por el hecho de tipear algo.

Disfruten, o al menos... inténtenlo.


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Claro, cuando una tiene ganas de salir, de pintar el mono un par de horas... nada. Lo peor es que cuando la lata prima en mí, me llaman para salir, se molestan cuando digo que no, y me resigno a hacerme las ganas. Pero la verdad es que... Me caaaaargan las discoteques, música que no puedo corear, humo, artificios, gritos, bailes eróticos... todo para esperar que el típico jote diga... "¿Querí bailar?"... pf. Lo peor es cuando llegan 2, y claro... nosotras somos 3. Malditos números impares, no hacen más que provocar en la despreciada, una racha de patito feo y un acercamiento obligado a la barra... y qué te sirven... una piscola tóxica, especial para subirse el autoestima y para irse con un dolor de guata a la salida.

Si!!!!!!!!! me encantan los carretes caseros, vivan los temas banales y las volás profundas de las 5 de la mañana... "sí, pero todo radica en que Eva era negra!"... adoro los cachos, los naipes, piscolas sabrosas, idas a buscar hielo a la botillería de turno. El estruendo del vaso quebrado, su respectivo momento de silencio y el recuerdo en la alfombra. Ah!, y por supuesto... el pelambre de quien se fue cortina primero. El cabeza de pollo: 2 piscolas, un ron cola, y adiós. Ahí se quedó... Mención honrosa también para el paramédico de turno. Aquel que presta sus herramientas: índice y medio... tolerante a las arcadas ajenas y comprensivo ante las charlas con el WC. Qué más da, siempre se recuerdan aquellos partuseos. Música agradable, el llamado de atención de los vecinos... Gente simpática, quiebres, reconciliaciones.

¿De qué tienes más imágenes memoriales: del webeo en la scratch, kamikaze, etc... o las confesiones y juegos "inocentes" en la casa de...?