...la Mujer Maravilla también tenía útero!!!!
Si no son las hormonas, son los recuerdos.
La inestabilidad condena al gremio, pero es parte de nuestra naturaleza.... nos idolatran por el mismo motivo: el ser capaces de llegar a la bipolaridad sin tener ningún rollo neuronal establecido. Y cómo no, las quejas están a la orden del día: Por qué yo, ah? Qué culpa tengo? Por qué las cosas no me resultan como las programé? y por último el grito desesperado... ¡Que alguien me apapache!
Tooodo es complejo, toooodo implica cuestionamientos. Claro, aparecen los recuerdos... sobre todo de los que no están, y a la vez, un par de puteadas a la vida misma por ser un tagadá incontrolable.
Irritable. No hay peor nominación, más aún cuando el pariente que se cree humorista te pregunta: "¿Está molesta?... Anda en sus días mhija?"... Lo único que se te viene a la mente y a tu tobillo izquierdo es pegarle una honorable patada en sus gónadas. Pero la verbalización te abstiene y le respondes con perspicacia: "No tío, y Ud. que está tan contento... Acaso le funcionó por fin el aparato?!" Risas en la mesa, y una mirada de indiferencia te hace reconocer que lo que has dicho es la pura verdad.
Condenada visión machista, acaso tenemos que regirnos también por el calendario para tomar el rol de lloronas? No! rotundamente no. Que diablos, si lo que importa es la actitud, el estrés, el tiempo, qué sé yo; pero no si estás con dolor de ovarios!
...
Calma, a respirar profundo y encerrarte un par de horas para reflexionar de que nada es tan negro como parece. Momentos, nada más que eso. Matices, nada es tan parejo, y lo que sea así por favor aléjenlo, que no lo quiero vivir.
Uys... un verso sin mayor esfuerzo...
Oh rosa cromática, ven a mí!... Quiero ser la súper woman del siglo XXI.!!!
Fuente para la aseveración: Capítulo donde la mujer maravilla despacha a los súper amigos a la cresta de Plutón. Ni el hombre murciélago la entendió!!!


