5.11.2006

...juguemos?

¿Quién no goza de un buen juego?

El juego está, a diario... lo costoso es el diseñar: qué jugaremos, cuáles son las reglas... con quién será. Está claro que el lugar es este, el ensueño mismo de lo mundano. Ja!
Creo que mi mayor complejo es el miedo. Miedo a decidirme tomar la pelota, miedo a pensar que el otro no ponga en duda las reglas, miedo a la responsabilidad de ser defensa, delantera y árbitro a la vez, miedo a que el juego se escape de las manos; pero el mayor, es el que me lleva a perder por bocober. Qué humillación. Espantarse con el partido del cual uno mismo es el creador. Indecencia? Sí. Correr porque puedes llegar a perder...
Sin embargo, una vez tocado el silbato ya no hay más remedio que moverse.
Mi juego? Dos jugadores, una pelota, espacio profundamente abierto, libertad de movimientos. Tiempo... el que sea necesario. Fin: mantener el empate. Estrategia admisible: vendar los ojos del otro!
No hay nada mejor que mantener en silencio tus jugadas, pero ahí está el coqueteo, "sé que crees que sabes aquello que no soy".
Bueno... quién no se ha lucido gozoso de suponerse campeón cuando en verdad el punto que has realizado es sólo ficción... date cuenta: no estás en el mismo Ludo que el otro... Pf. pérdida de tiempo? No, sólo mantente alerta para no ser cegado otra vez.
...No hay nada mejor que la zambullida. El sumergirse. Más aún cuando lo haces en el líquido pensamiento del otro. Sentir que ahí no hay cabida para tu oxígeno, que el tiempo es breve, que el silencio no será interrumpido. Gustoso sueño en el que me has metido. Mas, ten presente que el respiro previo fue profundo... Mi juego... ahora es nadar... ya salté. Prometo mantenerme a flote, pero no permitas que las olas me nublen la brazada.
Vals en el azul grisáceo.
Mi Ventaja: buceo con tubo, queridísimo Piantao!!